El delito de tráfico de drogas, previsto en el artículo 368 del Código Penal, se interpreta de forma muy amplia en la práctica judicial, también en Granada. Como abogado penalista en Granada, trabajo desde el primer momento para acotar la imputación, discutir la calificación y plantear la defensa en sus términos más realistas.
La realidad de los juzgados de instrucción de tamaño medio combina rapidez procesal y atención individualizada. Ese contexto premia a la defensa que llega preparada con un plan claro y penaliza a la que improvisa sobre la marcha.
Las intervenciones telefónicas y otras medidas restrictivas de derechos fundamentales requieren autorización judicial motivada, control jurisdiccional efectivo y proporcionalidad. Cualquier defecto en su adopción o ejecución puede tener consecuencias muy relevantes en el resultado del proceso.
Mi labor es ofrecerte una defensa personalizada, con seguimiento cercano del asunto y orientada a minimizar el impacto del procedimiento en tu vida personal y profesional.


Mi trabajo en Granada cubre la defensa integral en causas por tráfico de drogas, desde la asistencia inicial al detenido hasta los recursos posteriores a la sentencia. Entre los asuntos en los que intervengo:
La defensa eficaz en este tipo de causas pasa por revisar con detalle la actuación policial y judicial previa, no por improvisar argumentos en juicio.
Granada reúne en torno a 235.000 habitantes y es capital de la provincia de Granada. Por su condición de a los pies de Sierra Nevada, los procedimientos por tráfico de drogas tramitados aquí presentan una casuística amplia que conozco a través de mi práctica habitual.