

La Sección Civil y de Instrucción (Plaza nº 3) del Tribunal de Instancia de Almendralejo dictó Auto acordando el sobreseimiento provisional y archivo de unas diligencias previas seguidas por agresiones sexuales, al concluir que “de lo actuado no aparece debidamente justificada la perpetración del delito”, procediendo el archivo conforme al art. 641.1º (y, en su caso, 779.1.1ª) de la LECrim.
El procedimiento se inició por denuncia por un presunto delito de agresión sexual, con una acusación de extrema gravedad para mi defendido. Durante la instrucción se practicaron diligencias esenciales: declaración y ofrecimiento de acciones a la denunciante, así como declaración de los denunciados en calidad de investigados.
En este tipo de asuntos, el eje del caso es siempre el mismo: comprobar si el relato acusatorio se sostiene con la consistencia y corroboración necesarias para mantener una imputación penal o, por el contrario, si existen elementos objetivos que lo desvirtúan y dejan el procedimiento sin base suficiente.
La defensa, dirigida por Antonio Rodas Pinilla, se enfocó en un objetivo claro: aportar un enfoque técnico y probatorio que permitiera al Juzgado valorar, con rigor, si existían indicios bastantes para continuar el procedimiento.
Se aportó documentación relevante que permitió introducir contradicciones objetivas y dudas razonables sobre aspectos esenciales del relato, poniendo en cuestión su fiabilidad y evitando que la causa avanzara apoyada únicamente en una versión no suficientemente corroborada.
Se trabajó el interrogatorio con una finalidad estrictamente procesal: verificar consistencia, cronología y elementos verificables. El resultado fue evidenciar puntos débiles que impedían mantener una imputación sólida con el estándar exigible en Derecho Penal.
La declaración de mi defendido fue planteada de forma clara, coherente y convincente, contribuyendo decisivamente a romper el nexo de imputación y a situar el caso donde debía estar: en la ausencia de base indiciaria suficiente para continuar.
Tras la práctica de diligencias y el análisis conjunto de lo actuado, el Juzgado acuerda el sobreseimiento provisional y el archivo de las actuaciones, al no quedar debidamente justificada la perpetración del delito en términos procesales.
Este caso demuestra la importancia de una defensa penal técnica en procedimientos especialmente sensibles: aportar prueba documental, analizar la consistencia del relato y sostener una declaración sólida puede ser decisivo para que el órgano judicial adopte la única salida jurídicamente correcta cuando faltan indicios suficientes: el archivo.
Por confidencialidad, se omiten datos identificativos y detalles sensibles. Cada caso es distinto y los resultados dependen de sus circunstancias concretas.
