En Salamanca, igual que en el resto del país, los procedimientos por delitos sexuales pueden incorporar prueba pericial psicológica, médica, biológica o digital, además de la prueba personal. Como abogado penalista en Salamanca, asumo este tipo de defensas con una metodología centrada en la prueba y en las garantías constitucionales.
El equilibrio entre carga procesal y proximidad institucional que caracteriza muchas ciudades medias permite trabajar las causas con cierta continuidad. Aprovechar bien esa continuidad pasa por una estrategia coherente desde el inicio hasta la sentencia.
El art. 178 CP convive con tipos especialmente agravados del art. 180 (grupo, especial vulnerabilidad, particular gravedad, uso de armas u objetos peligrosos). Identificar correctamente la calificación aplicable —y, sobre todo, las agravantes que no deben aplicarse— es una pieza clave de la estrategia defensiva.
La defensa frente a una acusación por delitos sexuales no admite improvisación: requiere análisis riguroso de la prueba, conocimiento actualizado de la jurisprudencia y una preparación cuidadosa de cada paso procesal. Ese es el enfoque con el que trabajo cada asunto.


En materia de delitos contra la libertad sexual, en Salamanca desarrollo una práctica orientada a las situaciones que con mayor frecuencia llegan a los juzgados. Algunos de los asuntos en los que puedo intervenir son los siguientes:
El objetivo es siempre el mismo: una defensa técnica y honesta, basada en el conocimiento de la materia y en la preparación rigurosa de cada actuación procesal.
Mi labor incluye la defensa penal en Salamanca, ciudad de la provincia de Salamanca con cerca de 144.000 habitantes, en asuntos vinculados a delitos contra la libertad sexual y medidas cautelares. Atiendo cada caso con seguimiento individualizado y la debida discreción.