Los delitos contra la seguridad vial (arts. 379 a 385 CP) configuran una serie de tipos con elementos objetivos muy precisos: tasas, velocidades, formas de conducción, situaciones administrativas del permiso. Como abogado penalista en Zamora, trabajo cada asunto con el rigor técnico que exigen esos elementos.
La conducción temeraria (art. 380 CP) y el manifiesto desprecio por la vida (art. 381 CP) exigen acreditar formas de conducción concretas, normalmente con apoyo de testifical policial o de testigos. Discutir la base fáctica del relato acusatorio es el eje de la defensa.
La tasa penal de alcoholemia (0,60 mg/l en aire espirado o 1,2 g/l en sangre del art. 379.2 CP) es un umbral objetivo, pero exige que el etilómetro estuviera correctamente calibrado, que se respetaran los intervalos entre pruebas y que se cumplieran las garantías de información al conductor. Cualquier vicio en estos puntos abre vía defensiva.
El objetivo de mi intervención es claro: explicarte con honestidad las opciones reales, anticipar los escenarios posibles y representar tu posición jurídica con la mejor preparación técnica disponible.


La defensa penal frente a una imputación por delito de tráfico exige un enfoque técnico adaptado a cada tipo concreto de procedimiento. En Zamora intervengo, entre otros, en los siguientes asuntos:
Cada caso requiere revisar con detalle el atestado, la validez de la prueba y la línea de defensa o recurso más conveniente.
Mi actividad profesional se extiende a Zamora, capital o núcleo destacado de Zamora con población próxima a 60.000 habitantes. A orillas del duero, en el noroeste castellanoleonés, lo que configura un volumen de procedimientos por delitos viales donde la defensa técnica requiere preparación específica.