
Soy Antonio Rodas, y como abogado penalista especializado en la expulsión de extranjeros con condena penal, puedo ayudarte a conseguir el mejor resultado posible en tu caso.
Sé lo difícil que puede ser enfrentarse a un proceso penal por la expulsión de extranjeros con condena penal. Las implicaciones pueden ser graves, afectando a todos los aspectos de tu vida, desde tus relaciones personales hasta tu carrera profesional.
Sin embargo, no tienes por qué enfrentarte a esto solo. Como experto en este campo del derecho penal, tengo la experiencia y conocimientos necesarios para defender tus derechos y luchar por la mejor resolución de tu caso.
La expulsión sustitutiva es la medida por la que, en el caso de ciudadanos extranjeros, el cumplimiento de una pena de prisión puede sustituirse por la expulsión del territorio español, con prohibición de regreso durante un determinado plazo.
Es una cuestión de enorme trascendencia personal y familiar, que exige valorar el arraigo y las circunstancias del penado, a menudo con derechos en juego protegidos también por el derecho de la Unión Europea.
La expulsión puede acordarse cuando un ciudadano extranjero es condenado a una pena de prisión, sustituyéndose total o parcialmente su cumplimiento por la salida del territorio, previa audiencia y valoración de sus circunstancias.
Está regulada en el artículo 89 del Código Penal, que fija los supuestos, los límites y las garantías de esta medida sustitutiva.
Estos casos exigen valorar el arraigo, la situación familiar y los derechos en juego para defender la permanencia o, en su caso, para articular la mejor alternativa, lo que requiere un conocimiento del derecho penal y de extranjería.
Como abogado penalista, defiendo los intereses del ciudadano extranjero frente a la expulsión y articulo las alegaciones que mejor protejan su situación.

La expulsión sustitutiva presenta varias claves que conviene conocer. Las principales son:
La pena de prisión puede sustituirse por la expulsión del territorio conforme al artículo 89.
La expulsión exige la audiencia del penado y una valoración individualizada de sus circunstancias y arraigo.
El artículo 89 prevé límites y excepciones, especialmente para residentes de larga duración y por motivos familiares.
La expulsión conlleva la salida del territorio español y la prohibición de regreso durante un plazo determinado. Una defensa adecuada puede evitar o limitar la expulsión cuando el arraigo y las circunstancias familiares lo justifican.
La prueba en estos casos se centra en acreditar el arraigo y las circunstancias. Entre los elementos relevantes figuran:
Empadronamiento, vínculos familiares y laborales que acreditan el arraigo en España.
La documentación sobre la residencia y la situación legal del extranjero.
Documentos que valoran el impacto de la expulsión en el entorno familiar.
Declaraciones de familiares y personas del entorno que acrediten el arraigo.