
Soy Antonio Rodas, y como abogado penalista especializado en la conducción bajo la influencia de drogas, puedo ayudarte a conseguir el mejor resultado posible en tu caso.
Sé lo difícil que puede ser enfrentarse a un proceso penal por la conducción bajo la influencia de drogas. Las implicaciones pueden ser graves, afectando a todos los aspectos de tu vida, desde tus relaciones personales hasta tu carrera profesional.
Sin embargo, no tienes por qué enfrentarte a esto solo. Como experto en este campo del derecho penal, tengo la experiencia y conocimientos necesarios para defender tus derechos y luchar por la mejor resolución de tu caso.
Es el delito que comete quien conduce un vehículo a motor o ciclomotor bajo los efectos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas que afectan a sus capacidades para una conducción segura.
A diferencia de la mera presencia de la sustancia, lo determinante es que esta influya de forma efectiva en la conducción, aunque la propia detección refuerza la imputación.
Estos delitos se cometen al conducir bajo la influencia de drogas que mermen las facultades necesarias para circular con seguridad, poniendo en riesgo la seguridad vial.
Están tipificados en el Código Penal español en el artículo 379.2, dentro de los delitos contra la seguridad vial, junto a la conducción bajo la influencia del alcohol.
Estos casos exigen valorar la fiabilidad de las pruebas de detección de drogas, la cadena de custodia y la acreditación de la influencia, aspectos que pueden ser decisivos para la defensa.
Como abogado penalista, analizo cada caso para cuestionar la prueba y articular la mejor estrategia de defensa.

Este delito presenta varias claves que conviene conocer. Las principales son:
Conducir bajo la influencia de drogas que afecten a la capacidad de conducción se castiga conforme al artículo 379.2.
La detección se realiza mediante pruebas salivales y analíticas, cuya regularidad es esencial para la validez de la imputación.
La negativa a someterse a las pruebas de detección constituye un delito autónomo del artículo 383.
Este delito se castiga con penas de prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad, junto con la privación del derecho a conducir. La condena conlleva antecedentes penales y produce efectos relevantes en la vida laboral y personal.
La prueba en estos casos se apoya en las diligencias de detección. Entre las más habituales figuran:
Los resultados de las pruebas de detección de drogas y su confirmación en laboratorio.
Las diligencias que recogen los síntomas observados y el procedimiento seguido.
La documentación que garantiza la correcta conservación de las muestras.
Declaraciones de los agentes que practicaron el control y observaron la conducción.