
Soy Antonio Rodas, y como abogado penalista especializado en estafa online, puedo ayudarte a conseguir el mejor resultado posible en tu caso.
Sé lo difícil que puede ser enfrentarse a un proceso penal por estafa online. Las implicaciones pueden ser graves, afectando a todos los aspectos de tu vida, desde tus relaciones personales hasta tu carrera profesional.
Sin embargo, no tienes por qué enfrentarte a esto solo. Como experto en este campo del derecho penal, tengo la experiencia y conocimientos necesarios para defender tus derechos y luchar por la mejor resolución de tu caso.
La estafa online es el engaño realizado a través de internet para conseguir que la víctima realice un acto de disposición patrimonial en su perjuicio. Compras fraudulentas, falsas tiendas, fraudes en plataformas de segunda mano o suplantaciones bancarias son sus formas más comunes.
Aunque el medio sea digital, jurídicamente sigue siendo una estafa: lo determinante es el engaño bastante que provoca el error y el desplazamiento patrimonial.
Estos delitos se cometen cuando, mediante engaño suficiente y con ánimo de lucro, se induce a otra persona a realizar a través de medios electrónicos un pago o una transferencia que le causa un perjuicio económico.
Están tipificados en el Código Penal español en los artículos 248 a 251, dentro de los delitos de estafa. Cuando la maniobra se realiza mediante manipulación informática se aplica la modalidad de estafa informática del artículo 248.2.
Estos casos exigen valorar la existencia del engaño, la prueba digital y la trazabilidad de los pagos, elementos técnicos que resultan decisivos tanto para acusar como para defender.
Como abogado penalista, analizo cada caso para reclamar la devolución del dinero a la víctima o para desvirtuar la acusación de quien se enfrenta a estos cargos.

La estafa online adopta numerosas formas en el entorno digital. Entre las más frecuentes están:
Las falsas ventas en tiendas online o en plataformas de segunda mano, en las que se cobra sin entregar el producto, constituyen estafa conforme al artículo 248.
La transferencia no consentida de activos mediante manipulación informática se sanciona conforme al artículo 248.2.
El artículo 250 agrava la pena cuando el fraude recae sobre bienes de primera necesidad, afecta a muchas personas o reviste especial gravedad por el valor defraudado.
La estafa online se castiga con penas de prisión que varían según el valor de lo defraudado y las circunstancias agravantes del artículo 250. A la sanción penal se añaden la restitución del dinero defraudado, la indemnización del perjuicio y los antecedentes penales.
La prueba en estos casos se apoya en el rastro digital de la operación. Entre las más habituales figuran:
Justificantes de transferencias, movimientos bancarios y datos de las cuentas de destino del dinero.
Conversaciones, anuncios y correos que documentan el engaño y el acuerdo fraudulento.
Informes que identifican direcciones IP, dispositivos y la autoría de la maniobra.
Declaraciones de la víctima y de otros afectados por el mismo fraude.