

El Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción nº 1 de Montijo dictó Auto acordando el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones en un procedimiento por violencia doméstica y de género (maltrato habitual), tras una defensa penal inmediata que logró, además, evitar el ingreso en prisión provisional y asegurar la libertad de nuestro cliente desde las primeras diligencias.
El asunto se inició tras la detención del investigado por unos hechos que se calificaron inicialmente dentro del ámbito de la violencia de género, incluyendo una imputación especialmente sensible al mencionarse también al hijo menor. La situación procesal era de máxima tensión desde el primer momento: en el marco de las diligencias urgentes, se valoraba la adopción de medidas cautelares muy severas, entre ellas la prisión provisional, con el impacto personal, familiar y laboral que ello conlleva.
Ante ese escenario, la prioridad de la defensa fue doble:
La defensa, dirigida por Antonio Rodas Pinilla, se apoyó en una intervención inmediata y en una planificación estratégica basada en tres líneas de trabajo:
En procedimientos de violencia de género, el “momento inicial” es decisivo. Se abordó el caso con una estrategia enfocada a neutralizar el riesgo cautelar, trabajando jurídicamente la proporcionalidad de las medidas y la ausencia de razones suficientes para una privación de libertad tan intensa.
Resultado: se consiguió evitar la prisión provisional y lograr la puesta en libertad del investigado.
La clave del caso fue la negociación jurídica con Fiscalía y con las partes acusatorias, orientada a:
Esta fase fue determinante para reconducir el procedimiento hacia un desenlace que evitara prolongar una causa penal con base insuficiente.
La defensa trabajó sobre un principio básico del proceso penal: sin indicios suficientes no puede mantenerse una imputación. En su resolución, el Juzgado acuerda el archivo conforme a los arts. 641.2º y 779.1 de la LECrim, concluyendo que las actuaciones no permitían sostener la atribución/identificación necesaria para continuar el procedimiento en términos penales.
El procedimiento concluyó con una resolución clara: el Juzgado acordó el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones, dejando sin efecto la continuidad del procedimiento penal.
Este caso muestra cómo una defensa penal rápida, técnica y estratégica —incluida la negociación con Fiscalía y acusaciones— puede ser decisiva para proteger la libertad del investigado y conducir el procedimiento hacia su archivo, evitando consecuencias irreversibles desde las primeras horas.
Por confidencialidad, se omiten datos identificativos y detalles concretos del asunto. Cada caso es distinto y los resultados dependen de sus circunstancias específicas.
